Vaya al Contenido
Estudio de las emociones


LAS EMOCIONES SEGÚN LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA



Para poder relacionar los estados emocionales alterados con las enfermedades es necesario presentar previamente una serie de conceptos básicos que nos van a permitir entender mejor esa conexión. Nos vamos a apoyar fundamentalmente para ello en las bases teóricas de la Medicina Tradicional China, las teorías del Tao, del yin y el yang y la de los cinco movimientos, ya que a través de ellas es mucho más sencillo explicar y asimilar la información necesaria para establecer esa relación. También es preciso mostrar los aspectos fundamentales a través de los cuales se expresa cualquier ser humano.


LA UNIDAD

Todas las culturas, y también la nuestra, expresan el origen de nuestro Universo en la Nada: al principio todo era uno, pero no existía nada. En nuestra cultura occidental existen varios enfoques de este planteamiento, pero actualmente la explicación predominante se basa en la teoría del Big Bang. Antes de que existiera nuestro Universo no había nada, pero de repente hubo una explosión con una inmensa intensidad y un movimiento expansivo; en ese momento se formó el espacio y el tiempo. Esa explosión liberó una enorme cantidad de energía que lo movía todo y ese movimiento generó unas ondas que, poco a poco, fueron formando los elementos que progresivamente fueron interaccionando unos con otros para formar la materia y se formaron estructuras cada vez más complejas que fueron  interaccionando hasta iniciar la vida.
Con el paso del tiempo, los organismos vivos se hicieron cada vez más complejos provocando una explosión de vida y biodiversidad que ha pasado por diferentes etapas evolutivas hasta llegar a nuestros días.
Todo lo que existe o ha existido desde el momento de la gran explosión (Big Bang) está incluido en un solo concepto al que en occidente denominamos Universo, pero en oriente a esa misma concepción se le denomina Tao, que podríamos traducir como Todo. Cada cosa que ha existido, existe, existirá o que imaginemos está incluida en esa idea y representa la Unidad.
En la Unidad todo es perfecto y todo está en un equilibrio estable y continuo.


LA DUALIDAD

Cuando observamos la Unidad, esa totalidad del Universo, percibimos que éste no es igual ni uniforme en todos sus aspectos. Vemos que hay un arriba y un abajo, un dentro y un fuera y un sinfín de características opuestas o complementarias y ese conjunto interminable de características opuestas forman lo que se ha denominado la Dualidad, es decir, grupos de aspectos cogidos de dos en dos que no pueden existir el uno sin el otro, es más, solo se puede entender a uno si existe el otro.
Y hay que decir algo muy importante: Todo nuestro Universo es dual, está conformado por parejas de aspectos que se complementan. En el pensamiento occidental somos más propensos a catalogarlo todo en forma de bueno y malo, considerando que uno de los polos es mejor que el otro, pero en el pensamiento oriental no existe esa diferencia, para ellos todo es bueno o todo es malo, dependiendo del criterio de cada persona y de las situaciones en concreto, ambos aspectos son importantes, necesarios y dependientes el uno del otro.
Por ello, su forma de pensar les ha llevado a que a los aspectos complementarios sean denominados con los términos yin y yang (Fig. 1), sin que ninguno sea mejor o peor que el otro. Además hay que tener en cuenta que el yin y el yang están en todo lo que existe pero es la cantidad de uno u otro lo que hace que predomine alguno de ellos y se generen las diferentes variantes.


Figura 1: Teoría de la Dualidad o del yin y el yang.


Podemos identificar a través de ellos cualquier cosa, da igual si son objetos, plantas, animales o personas, observando sus estados y sus principales características. Cuantos más factores yin contenga, mas yin será el objeto y viceversa, pero hay que tener en cuenta que toda característica es relativa.
Podemos observar múltiples variables como, por ejemplo, la forma, la situación, el color, la temperatura, el efecto que provoca, el tamaño, el tacto, el sabor, la luminosidad, el volumen, la consistencia, la movilidad, el peso, la velocidad, etc.
Se considera yin todo lo frío, pesado, interno, oscuro, inmóvil y descendente y se considera yang todo lo caliente, ligero, externo, luminoso, móvil y ascendente.


LOS CINCO MOVIMIENTOS

Para estudiar la "Dualidad" se desarrolló en la filosofía china la teoría del yin y el yang y durante mucho tiempo se utilizó para estudiar todos los fenómenos de la Naturaleza y de la vida, pero posteriormente se descubrió que para algunos fenómenos más complejos la teoría del yin y el yang resultaba demasiado simple y dificultaba su estudio.
Por ello, se intentó buscar otra teoría que completase la anterior y que facilitase la compresión de esos fenómenos complejos para lo que los sabios taoístas meditaron sobre esta nueva teoría hasta que la encontraron.
La nueva propuesta que completase a la del yin y el yang debería añadir un nuevo factor sin que alterase en nada esta teoría y finalmente se propuso que ese nuevo factor fuera el de la posición que tiene la persona que observa los fenómenos de la Naturaleza y de la vida. Así surgió la teoría de los cinco movimientos, cuyo nombre ha sido traducido en occidente de manera confusa como "los cinco elementos".
Cuando una persona observa cualquier fenómeno de su entorno descubre de inmediato que hay cuatro puntos o direcciones básicas hacia las que puede dirigirse y son: norte, sur, este y oeste. Si a esas cuatro direcciones le añadimos la posición centro, que es el lugar desde donde observa la persona, tendremos cinco en total y de esta reflexión surge la teoría de los cinco movimientos, que fueron colocados simbólicamente en forma de una cruz formada por dos líneas en las que se sitúan los cuatro puntos cardinales y el centro, pero posteriormente y para su mejor estudio se alteró su posición y se estos puntos se colocaron en los vértices de un pentágono.
Una vez descrita la teoría, se propusieron unos nombres que fuesen familiares y fáciles de recordar para cualquiera y, como en la metodología china es muy común poner nombres tomados directamente de la Naturaleza, a los movimientos se les denominó con un nombre genérico que los representase: agua, madera, fuego, tierra y metal (Fig. 2). Este nombre es sólo simbólico y no expresa materiales, sino movimientos o funciones.


Figura 2: Teoría de los cinco movimientos.


Si aplicamos esta visión a todo lo que nos rodea, percibimos que efectivamente se puede clasificar y colocar a los componentes de nuestro entorno en cinco grupos, cinco espacios cada uno con sus propias características y así se completa la teoría del yin y el yang con estos nuevos cinco espacios ya que cada uno de los cinco movimientos tiene un aspecto yin y otro yang y de esta forma se consigue clasificar todo lo que existe en nuestro Universo en diez tipos de características diferentes.

Pero estos movimientos tenían que estar regidos por unas leyes y se pusieron a estudiarlas a continuación. Habría leyes que marcasen el equilibrio y otras que indicasen el desequilibrio y estas leyes tendrían que ser coherentes y cumplirse en todas las situaciones posibles, aunque su cumplimiento podría no ser tan evidente en algunos casos.

Hay dos leyes que indican el equilibrio, una es la de generación y otra es la de control. La ley de generación indica que cada movimiento da origen y alimenta al siguiente por orden hasta cerrar un ciclo sin fin. Al movimiento que genera se le llama "movimiento padre" y al generado "movimiento hijo". Según esta ley se puede decir: "El agua genera a la madera, que genera al fuego, que genera a la tierra, que genera al metal, que genera al agua".

La ley de control indica que cada movimiento controla el crecimiento del movimiento que está dos detrás de él en un ciclo sin fin. Al movimiento controlador se le llama "movimiento abuelo" y al controlado se le llama "movimiento nieto". Según esta ley se puede decir: "El agua controla al fuego, que controla al metal, que controla a la madera, que controla a la tierra, que controla al agua".


LOS ASPECTOS DEL SER HUMANO

Al ser humano, igual que ocurre con el Universo, podemos considerarlo una unidad, un todo y al observarlo vemos que podemos aplicarle la ley de la dualidad, ya que comprobamos que tiene características yin y características yang. Así, los pies son yin ya que están en la parte inferior y la cabeza es yang puesto que está en la superior, la parte interna es yin y la parte externa es yang, la parte anterior es yin y la parte posterior es yang y, por la experiencia de la Medicina Tradicional China, el lado derecho es yin y el izquierdo es yang.
Pero, si ahora le observamos aplicándole la ley de los cinco movimientos, debe haber partes del ser humano que correspondan al movimiento agua, madera, fuego, tierra o metal y así ocurre, por ejemplo, con los diferentes órganos del cuerpo humano que son asignados a cada uno de los cinco movimientos junto con su aspecto yin y yang, lo que da un resultado de diez variantes en las que se encuadran, el corazón, el riñón, el estómago o la vesícula biliar, por ejemplo.
Pero también ocurre que, si observamos las diferentes formas en que se expresa un ser humano y las colocamos en cinco tipos de características, podemos describir cinco aspectos, que son: el físico, el emocional, el mental, el intuitivo y el espiritual (Fig.3). Cada uno de ellos debe tener un lado yin y otro yang.



Figura 3: Los aspectos del ser humano.


El aspecto mental corresponde a nuestro sistema consciente, aquello de lo que nos damos cuenta y está formado por palabras, conceptos, recuerdos e imágenes y todos ellos han sido previamente aprendidos y procesados por el consciente.
El resto de los aspectos corresponden al sistema inconsciente, contienen todo lo que es el ser humano, su familia y toda la historia y la información de la especie. También se incluyen los instintos, el mundo emocional, la memoria inconsciente, las capacidades de percepción e intuición y las vivencias espirituales.
Los aspectos del ser humano interaccionan continuamente entre sí como si fuesen vasos comunicantes, no olvidemos que forman parte de un todo.
La energía que necesitan los cuatro primeros para funcionar depende de la que recibe el aspecto físico en el momento de la concepción y de la que es capaz de absorber y generar a lo largo de su vida a partir de la alimentación y la respiración.

LOS DESARREGLOS EMOCIONALES

En sí mismo, el aspecto emocional no se genera así mismo sino que siempre va acompañando a alguna actividad del aspecto físico o del mental.  Podríamos decir que el aspecto emocional es el color o la intensidad que le damos a las vivencias que le suceden al aspecto físico o a las proyecciones que genera el aspecto mental y que sin esa intensidad esos dos aspectos perderían fuerza y viveza. Sin embargo, el consumo de energía necesario para mantener ese colorido resulta ser muy grande.
Según la ley de los cinco movimientos, existen cinco estados emocionales positivos y cinco negativos y las diferentes variantes surgirían de las mezcla de los cinco principales. Los aspectos emocionales positivos son: la identidad, la autoestima, la alegría, la aceptación y la creatividad. Los negativos: miedo, enfado, ansiedad, preocupación y tristeza.


Figura 4: Los estados emocionales positivos y negativos.


Las emociones negativas surgen del desequilibrio, consumen mucha energía y suelen empeorar las situaciones a las que acompañan.







Regreso al contenido